La música, un abrazo o una voz conocida pueden despertar emociones incluso cuando la persona ya no recuerda qué ocurrió. La neuróloga Luciana Rodríguez Rolfi explica qué sucede con la memoria emocional, por qué pueden aparecer cambios de conducta y cómo acompañar a una persona con Alzheimer sin descuidar a quien cuida.

Cuando una persona con Alzheimer deja de reconocer a un familiar o no recuerda una visita que recibió unas horas antes, puede aparecer una pregunta difícil y dolorosa para quienes la acompañan: ¿qué queda cuando la memoria se va?
La respuesta no es sencilla. El Alzheimer afecta de manera progresiva distintas funciones cerebrales y no todas las formas de memoria se alteran al mismo tiempo. Algunas experiencias emocionales pueden permanecer incluso cuando el recuerdo consciente de lo ocurrido ya no está.
“La enfermedad de Alzheimer es un trastorno neurodegenerativo crónico y progresivo que destruye lentamente las neuronas y las conexiones sinápticas del cerebro, provocando un deterioro irreversible de la memoria, el razonamiento y la conducta. Es la causa más común de demencia” explica la médica neuróloga que presta servicios en Vinculat, Luciana Rodríguez Rolfi.
Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida por Alzheimer | Apoyo a Cuidadores (@alzheimeruniversal)
-¿Por qué la música puede despertar recuerdos en personas con Alzheimer?
–La memoria musical suele estar relativamente preservada, en parte porque las regiones cerebrales implicadas en el procesamiento de la música pueden verse menos afectadas en determinadas etapas de la enfermedad.
La música además está estrechamente relacionada con las emociones y con estructuras cerebrales vinculadas a la memoria, como el hipocampo. Por eso una canción conocida puede generar una respuesta emocional o facilitar el acceso a recuerdos autobiográficos incluso cuando otras formas de memoria están muy deterioradas.
La musicoterapia, además, se ha asociado con mejoras en el estado de ánimo, disminución de síntomas de ansiedad y depresión y mayor evocación de recuerdos personales.
No todos los olvidos son alzheimer: cómo reconocer las señales de alerta
¿Puede una persona sentir una emoción aunque ya no recuerde qué la provocó?
–Sí. Este es uno de los aspectos más interesantes. La memoria declarativa, que nos permite recordar conscientemente hechos y acontecimientos, puede deteriorarse por el daño cerebral que produce la enfermedad. Sin embargo, las emociones asociadas a una experiencia pueden persistir.
Esto significa que una persona puede no recordar quién la visitó o qué hicieron juntos, pero conservar una sensación de bienestar después de ese encuentro.
Por eso el vínculo sigue teniendo valor aunque la persona no pueda expresar o recordar posteriormente lo ocurrido.
¿Qué ocurre cuando la persona deja de reconocer a sus familiares?
–La pérdida de reconocimiento puede ser muy dolorosa para la familia, pero es importante diferenciar el reconocimiento cognitivo de la respuesta emocional.
La persona puede no saber quién es alguien o no poder nombrarlo, pero sentirse segura, tranquila o afectivamente vinculada en su presencia. La experiencia emocional puede mantenerse de una manera diferente a la que estamos acostumbrados.
También es frecuente que disminuya la conciencia sobre los propios déficits. Esto se conoce como anosognosia y puede aparecer a medida que avanza la enfermedad.

¿Por qué algunas personas con Alzheimer pueden volverse agresivas?
–La agresividad forma parte de lo que llamamos agitación y casi nunca tiene una única causa. Puede estar relacionada con cambios cerebrales, pero también con dolor, alguna enfermedad, cansancio, miedo, exceso de estímulos, cambios en el ambiente o dificultades para comunicar una necesidad.
Muchas veces una conducta que desde afuera interpretamos como agresividad es una forma de expresar que algo está pasando y que la persona no encuentra otra manera de comunicarlo.
Por eso es importante intentar comprender qué ocurrió antes del episodio y qué necesidad puede haber detrás de esa conducta.

¿Qué debería hacer una familia cuando ya no puede manejar sola la situación?
–Lo primero que les diría es que no tienen que hacerlo solos. Acompañar a una persona con Alzheimer puede superar lo que una sola persona puede sostener y reconocerlo no significa falta de amor.
Es importante repartir las tareas entre familiares y amigos y pensar desde el comienzo en un plan alternativo si las necesidades de cuidado aumentan.
También hay que permitirse descansar. Los espacios de respiro y los centros de día pueden ofrecer un alivio temporal mientras la persona continúa recibiendo los cuidados que necesita.
¿Por qué es tan importante cuidar al cuidador?
–Porque el cuidador también necesita cuidados. Muchas veces deja de ir al médico, duerme menos, abandona actividades que disfrutaba y se distancia de sus vínculos porque siente que tiene que estar disponible todo el tiempo.
Hay que intentar sostener la propia vida: descansar, alimentarse bien, realizar actividad física, mantener los vínculos y pedir ayuda cuando sea necesario.
Los grupos de apoyo y el acompañamiento psicológico, tanto individual como familiar, también pueden ser herramientas muy importantes.
Cuidar al cuidador no es dejar de atender a la persona con Alzheimer. Es una parte fundamental del acompañamiento en todo el proceso de la enfermedad.
Después del diagnóstico: ¿qué es lo más importante que una familia debería saber?
–Que el diagnóstico es un momento muy difícil, pero también puede ser un punto de partida. Hay muchas cosas que pueden hacerse y cuanto antes se empiece, mejor.
La enfermedad es progresiva y cada persona la transita de una manera diferente. En las primeras etapas, mantener la actividad física, social y cognitiva puede contribuir al bienestar, la autonomía y la calidad de vida.
También es un buen momento para hablar sobre los deseos de la persona y organizar cuestiones legales, económicas y relacionadas con las decisiones futuras sobre su salud y sus cuidados.
Y hay algo que considero fundamental: aunque la memoria se vaya apagando, el vínculo sigue importando.
Una persona puede no recordar una visita, una conversación o una canción que escucharon juntos. Pero eso no significa que la experiencia haya sido indiferente para ella.
Seguir estando cerca, hablarle con paciencia, escuchar música que disfruta, compartir actividades y transmitir afecto continúa teniendo sentido.
Porque en el Alzheimer puede perderse el recuerdo de un momento, pero no necesariamente desaparece la emoción que ese momento dejó.
Excelente!!!
Es muy importante lo que se menciona de dar siempre cariño, emociones, aunque el receptor parezca neutro o ajeno